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En 1973, cuando la Corte Suprema dictó sentencia en el caso Roe vs. Wade, convirtió en derecho constitucional el acceso al aborto seguro y legal. Ahora, esa libertad está en riesgo como nunca antes.

El caso Roe vs. Wade hizo posible la legalización del aborto en los Estados Unidos. Desde que dicha sentencia estableció el derecho al aborto, surgió la resistencia en su contra. Durante las últimas cinco décadas, aún con la aprobación del derecho constitucional al aborto, los políticos han establecido restricciones peligrosas que hicieron que el aborto fuera imposible para muchas personas. Ahora estamos en un momento crítico en la defensa de estos derechos.

La Corte Suprema de EE.UU. permitió que se mantuviera la ley del Senado 8 (S.B.8) de Texas (disponible en inglés), una prohibición radical del aborto.

Dicha ley prohíbe el aborto a las seis semanas de embarazo, antes de que muchas personas puedan darse cuenta de que están embarazadas. La ley incluye el esquema de “demandar al vecino”, que alienta a cualquier persona en el estado a demandar a quienes ayuden a alguien a abortar. Desde que la Corte Suprema permitió que la Ley S. B. 8 entrara en vigor el 1 de septiembre, no han faltado las historias de sufrimiento, caos y crisis desde Texas. Las opciones de aborto —para quienes tienen los recursos necesarios— se limitan a viajar grandes distancias para abortar, o seguir adelante con el embarazo. El fracaso de la Corte en detener la ley S. B. 8 abrió brecha para que otros estados imitaran a Texas, estableciendo leyes parecidas e inconstitucionales.

Este verano, la Corte Suprema dictará sentencia en un caso que enfrenta a Roe vs. Wade directamente.

Esta nueva realidad en cuanto al acceso al aborto es aterradora… pero no nos rendiremos. Hacemos todo lo posible para que el aborto sea seguro, legal y accesible para todas las personas.

Sigue leyendo para enterarte de lo que está en cuerda floja hoy por hoy. También puedes acceder a nuestro link sobre los detalles del caso Roe vs. Wade (disponible en inglés).

HECHO:

La mitad de las personas que pueden quedar embarazadas en Estados Unidos viven en estados donde el aborto podría quedar prohibido rápidamente, si la Corte Suprema anula la sentencia de Roe vs. Wade.

Esto no es simulacro: el acceso al aborto está siendo desmantelado.

En el caso Dobbs vs. Jackson Women’s Health Organization (disponible en inlglés), el estado de Mississippi pidió a la Corte Suprema que mantuviera en efecto la prohibición inconstitucional del aborto a las 15 semanas de embarazo, anulando así la sentencia de Roe vs. Wade. Al aceptar este caso sobre una prohibición que infringe casi 50 años de precedentes y de audiencias, la corte más importante del país dejó en claro que nuestro derecho constitucional al aborto está en mayor peligro que nunca. Los días de acceso al aborto legal y seguro en todo el país pueden estar llegando a su fin.

La Corte Suprema nunca había considerado darle el visto bueno a una prohibición que ignora abiertamente el precedente establecido por Roe vs. Wade. ¿Qué ha cambiado? Cambió la composición de la Corte Suprema (disponible en inglés). Tres de sus integrantes nuevos (Neil Gorsuch, Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett) tienen antecedentes de oponerse a los derechos y salud reproductivaOtros tres integrantes de la Corte se han opuesto al acceso al aborto anteriormente. Así suman seis del total de nueve integrantes de la Corte.

A través de decisiones claves sobre el derecho al aborto —como el caso de Planned Parenthood of Southeastern Pennsylvania vs. Casey (disponible en inglés), y el caso Whole Woman’s Health vs. Hellerstedt— la Corte Suprema respetó el principio más importante de Roe vs. Wade: que la Constitución protege el derecho de las personas a tomar sus propias decisiones médicas, incluyendo la opción de abortar antes de que el feto sea viable. Sin embargo, en diciembre de 2021, la respuesta de la Corte Suprema a las vistas del caso (disponible en inglés) Dobbs vs. Jackson Women’s Health Organization subrayó como una mayoría de integrantes de la Corte tiene el poder de borrar casi 50 años de precedentes, y anular la sentencia de Roe vs. Wade.

Se espera que la Corte decida para finales de junio de 2022.

 

HECHO:

El aborto es cuidado de la salud. Antes de que el aborto fuera legal y seguro, los abortos ilegales provocaban —como mínimo— 1 de cada 6 muertes asociadas al embarazo.

 

Lo que sucederá si se anula la sentencia de Roe vs. Wade

La decisión de la Corte Suprema en el caso de Dobbs vs. Jackson Women’s Health Organization puede causar que más de la mitad de los estados del país promuevan eliminar el acceso al aborto. Esto perjudicaría desproporcionadamente a las personas que ya enfrentan la discriminación sistémica, y que tienen un acceso limitado a la atención médica.

  • Si se anula la sentencia de Roe vs. Wade, 26 estados (disponible en inglés) podrían tomar pronta acción paraprohibir el aborto. Algunos de estosestados cuentan con políticas que les permitirían prohibir el aborto inmediatamente. Otros estados responden a legisladores que se oponen al aborto, y que tienen un historial de restricciones al respecto. 
  • Treinta y seis millones de mujeres (disponible en inglés), además de muchas otras personas que pueden quedar embarazadas, corren el riesgo de perder el acceso al aborto en los estados en que residen. Esto incluye a 5.7 millones de personas hispanas o latinas, 5.3 millones de personas negras, 1.1 millones de personas asiáticas y cerca de 340,000 personas indígenas estadounidenses o nativas de Alaska.

El acceso al aborto antes y después del caso de Roe vs. Wade

Los orígenes del aborto y de los métodos anticonceptivos son muy antiguos en todas las culturas a nivel mundial. Sin embargo, hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX , el aborto se volvió ilegal en casi todos los estados del país (links disponibles en inglés).

“Es posible que, en general, la gente no sepa que las leyes penales vigentes que restringen el aborto en la mayoría de los estados son relativamente recientes. Esas leyes, que prohíben el aborto o el intento de abortar en todas las etapas del embarazo —excepto cuando sea necesario para proteger la vida de la persona embarazada— no son antiguas ni se originaron en el derecho anglosajón. Más bien surgen de los cambios legales que entraron en vigor, en su gran mayoría, durante la segunda mitad del siglo XIX”.

        — Opinión de Harry Blackmun, juez de la Corte Suprema (disponible en inglés) en el caso de Roe vs. Wade (22 de enero de 1973).

 

Antes de la sentencia de Roe vs. Wade: consecuencias fatales de criminalizar el aborto

La prohibición del aborto dejó a proveedores y pacientes en las sombras. En 1965, los abortos causaban una de cada seis (disponible en inglés) muertes asociadas al embarazo en los Estados Unidos. Estos datos solo reflejan los informes oficiales. Los médicos creen que la cantidad real de muertes causadas por el aborto ilegal es mucho más alta.

Prohibir el aborto afecta sobre todo a personas de bajos ingresos. En una encuesta realizada en la década de los 60, se descubrió que entre las personas de ingresos bajos de la ciudad de Nueva York que habían abortado, 8 de cada 10 habían probado algún peligroso procedimiento autoinducido (disponible en inglés).

Después de la sentencia Roe vs. Wade: acceso al aborto seguro

La Corte Suprema, que dictó sentencia en el caso Roe vs. Wade el 22 de enero de 1973 (disponible en inglés), no solo dio derecho de acceder al aborto legal en todo el país, sino que también evitó muchas muertes debido a abortos ilegales e inseguros.

“Este derecho a la privacidad [...] es lo suficientemente amplio como para abarcar la decisión de una persona de interrumpir su embarazo. El perjuicio que el Estado impondría a la persona embarazada al negarle por completo esta opción es evidente. Puede tratarse de un daño específico y directo, que un médico puede diagnosticar incluso en las primeras etapas del embarazo. La maternidad, o el tener más hijos, pueden imponer condiciones de vida y de futuro angustiantes a la persona que da a luz. El daño psicológico es inminente. La salud mental y física pueden verse afectadas por el cuidado de los niños [...]. Todos estos factores serán tomados en cuenta por la persona embarazada y su médico durante la consulta”.

        — Opinión de Harry Blackmun, juez de la Corte Suprema (disponible en inglés) en el caso de Roe vs. Wade (22 de enero de 1973).

 

El aborto legal es uno de los procedimientos más seguros que existen. En los Estados Unidos, tiene un historial de seguridad que supera el 99 % (disponible en inglés). Por ende, proteger el derecho al aborto es fundamental en la defensa del aborto seguro.

“La ‘libertad’ que protege la Cláusula de Debido Proceso de la Decimocuarta Enmienda abarca más allá de aquellas libertades mencionadas explícitamente en la Carta de Derechos [...]. Varias decisiones de esta Corte aclaran que la libertad de elección personal en cuanto a temas de matrimonio y vida familiar, es una de las libertades que protege la Cláusula de Debido Proceso de la Decimocuarta Enmienda [...]. Ese derecho [a no sufrir intromisiones gubernamentales injustificadas] incluye el derecho de la persona a decidir la interrupción de su embarazo”.

        — Opinión coincidente (disponible en inglés) de Potter Stewart, juez de la                      Corte Suprema, sobre el caso de Roe vs. Wade (22 de enero de 1973).

 

El aborto en Estados Unidos hoy

El aborto es una práctica común y aceptada, y los datos lo comprueban.

Más allá de las cifras, y sin importar el motivo, las historias personales muestran que el aborto es un servicio médico fundamental.

 

Un derecho para todos, una realidad para pocos

No todos tuvieron los mismos privilegios cuando el aborto se legalizó. El aborto ha sido un derecho solode nombrepara quienes enfrentan barreras sistémicas a la atención médica—las comunidades negras, latinas e indígenas; las poblaciones rurales; las personas inmigrantes; las que tienen discapacidades; las que forman parte de la comunidad lesbiana, gay, bisexual, transgénero y queer (LGBTQ+); y quienes tienen dificultades para llegar a fin de mes.

El racismo sistémico, la supremacía blanca  y las políticas reproductivas coercitivas hacen que el acceso al aborto dependa —en gran medida— de la raza, del dinero, del estatus de seguro médico y del código postal de la persona.

Leyes estatales sobre el aborto

A pesar del apoyo continuo de la población estadounidense a Roe vs. Wade, las legislaturas estatales han seguido atacando el acceso al aborto cada vez más, por medio de medidas electorales y restricciones de ley. Estos ataques han aumentado en los últimos años. 

  • En 2021, los estados aprobaron 663 restricciones al aborto, y promulgaron 108 de ellas (disponible en inglés), la cantidad máxima desde 1973.
  • De 1973 a 2021, los estados promulgaron 1,336 restricciones al aborto (disponible en inglés), el 44 % de ellas en la última década. 

Mediante estas leyes, se pretende avergonzar, presionar, castigar y obstaculizar a las personas que quieren abortar. Muchas de estas leyes, como la prohibición del aborto a partir de las seis semanas en Texas , y a partir de las 15 semanas en Mississippi (links disponibles en inglés), incumplen abiertamente con la sentencia del caso Roe vs. Wade.

Muchos otros proyectos de ley que obstaculizan el acceso al aborto van encaminados hacia las legislaturas estatales. Ahí no termina la historia. Hoy por hoy, quienes defienden los derechos reproductivos en todo el país toman medidas proactivas, no solo para proteger el acceso al aborto, sino para ampliarlo, independientemente de lo que decida la Corte Suprema este año.

Las políticas federales sobre el aborto

Casi 50 años desde la sentencia de Roe vs. Wade, el Congreso ha retrocedido significativamente en dos ocasiones, con respecto al acceso al aborto: 

  • La enmienda Hyde (disponible en inglés) es una ley discriminatoria aprobada todos los años desde 1976, que impide que los programas federales de salud, como Medicaid, cubran los abortos. Así, el aborto queda fuera del alcance de muchas personas que utilizan Medicaid, con la excepción de pocas circunstancias como la violación, el incesto y los casos en los que la continuidad del embarazo pone en riesgo la vida de la persona embarazada.
  • La prohibición del aborto de 2003, que castiga (disponible en inglés) ciertos procedimientos de aborto seguro durante el segundo trimestre del embarazo, entró en vigor en 2007 luego de que la Corte Suprema la confirmara.

El Congreso debe tomar medidas proactivas para proteger y ampliar el acceso al aborto (disponible en inglés), y quienes se encargan de crear leyes en todos los niveles gubernamentales deben asegurarse de que todas las personas puedan tomar sus propias decisiones sobre la salud.

No nos rendiremos

Sin importar dónde vivas o la cantidad de dinero que ganes, mereces tener acceso a la atención médica sin barreras ni interferencias políticas.

Los centros de salud de Planned Parenthood se están preparando para un futuro en el que más pacientes deberán trasladarse fuera del estado para acceder a un aborto. A su vez, los que apoyan a Planned Parenthood y defienden el derecho al aborto, redoblan su lucha por un futuro en el cual todos tengan la libertad y la posibilidad de tomar sus propias decisiones con respecto a su cuerpo y su vida.

No hay tiempo que perder.

Únete a la lucha