Go to Content Go to Navigation Go to Navigation Go to Site Search Homepage

PARA: Partes interesadas

DE: Alejandra Soto, Planned Parenthood Federation of America & Planned Parenthood Action Fund

CC: Gabriela Benazar Acosta, Planned Parenthood Federation of America & Planned Parenthood Action Fund

FECHA: 24 de marzo de 2022

RE: Las legislaturas aumentan sus esfuerzos durante la sesión actual para restringir el aborto con medicamentos


Durante este periodo de sesión legislativa, los políticos se han opuesto al aborto con medicamentos de una manera alarmante. Desde prohibiciones absolutas del aborto con medicamentos a proyectos de ley que obligan a los proveedores de cuidado de la salud a dar información médicamente imprecisa a sus pacientes (la cual podría ser dañina a su salud), 24 estados han presentado más de 40 proyectos de ley que atacan el acceso al aborto con medicamentos. 

El aborto con medicamentos—también conocido como “píldora abortiva”—se refiere al proceso de tomar dos medicamentos, mifespristona y misoprostol, para terminar un embarazo segura y efectivamente. Este método ha sido usado por más de 4 millones de personas en Estados Unidos desde que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la marca Mifeprex hace más de 20 años. El aborto con medicamentos, según estándares médicos comúnmente aceptados, puede ser usado hasta 77 días, u 11 semanas, después de la última menstruación. La mifepristona es increíblemente segura, con un récord de seguridad de más de 99%. Múltiples estudios han confirmado que menos del 1% de los pacientes experimenta complicaciones serias con el aborto con medicamentos—una porcentaje considerablemente menor que el de las complicaciones con el parto.

El aumento en restricciones al aborto con medicamentos en estados que tienen un historial de hostilidad en cuanto la salud y los derechos sexuales y reproductivos, no sorprende por dos razones:

  • En diciembre de 2021, la FDA gestionó que se revocava el requisito innecesario y costoso de administrar la mifepristona en persona. Antes, se requería que los pacientes obtuviesen su medicamento directamente en la oficina de un médico, o en un hospital o centro de salud, en vez de ir a una farmacia o recibir la medicina por correo, como se permite para otras medicinas que son igualmente seguras. Estas visitas en persona innecesarias son una barrera que particularmente afecta a personas que viven en zonas rurales o remotas.
  • De acuerdo a datos preliminares recientes del Guttmacher Institute, a partir del 2020, los abortos con medicamentos representan la mayoría (54%) del total de abortos en Estados Unidos. En 2017—tres años antes—ese porcentaje representaba un 39%. Aunque la prevalencia de este tipo de aborto ha ido en aumento naturalmente, la pandemia del COVID-19 probablemente contribuyó a dicho aumento, ya que la derogación temporal del requisito de obtener medicamentos en persona permitió el acceso al aborto sin aumentar el riesgo de exposición al virus.

El aborto con medicamentos ha expandido el acceso a los servicios de salud reproductiva y ha ayudado a asegurar que los pacientes puedan tomar sus propias decisiones médicas de forma privada. Cada vez más los pacientes buscan esta opción segura y privada—que incluye el apoyo y la información de un proveedor de salud. Para muchos, el acceso al aborto con medicamentos no es solo una prefencia, es una opción crucial para su seguridad y bienestar. 

Expertos en medicina como el American College of Obstetricians and Gynecologists y la American Medical Association han apoyado con entusiasmo la expansión del acceso a esta importante opción para abortar. Estas organizaciones han reconocido que no hay justificación médica para limitar el acceso al aborto por telesalud, requiriendo laboratorios o visitas médicas en persona. Además, este mes y por primera vez, la Organización mundial de la salud (OMS) emitió guías actualizadas para el aborto, recomendando que las píldoras de aborto sean recetadas por telesalud, desempeñando un gran rol en mantener el cuidado de la salud accesible durante la pandemia del COVID-19. Miembros del Comité de supervisión y reforma de la Cámara de Representantes redactaron una carta al secretario de salud y servicios humanos Xavier Becerra la semana pasada, exhortando que proteja y expanda el acceso al aborto con medicamentos.

No obstante el apoyo contundente de la comunidad médica, las legislaturas de algunas estados han tratado de continuamente prohibir o de otro modo restringir el acceso al aborto con medicamentos. Estos ataques son particularmente crueles en vista del número de restricciones al aborto que ya existen en muchos estados. Para muchos proveedores de aborto hoy en día, es el único método abortivo que pueden ofrecer, ya que el nivel de restricciones específicas ha imposibilitado—con toda intención—el que los centros de salud cumplan con las costosas y arduas regulaciones estatales en torno al aborto. En algunos estados, cualquier restricción al aborto con medicamentos diezma el acceso a un aborto seguro y legal, precisamente ese simpre ha sido el objetivo de extremistas en contra del aborto.

Los legisladores dirigen sus ataques el aborto con medicamentos de varias maneras, que incluyen:

  • Prohibiciones que ilegalizan el aborto con medicamentos, sin importar el récord de 99% de seguridad de la mifepristona; 
  • Prohibiciones en cuanto al tiempo de gestación que no coinciden con la ciencia y limitan cuándo un paciente puede abortar con medicamentos;
  • Prohibiciones a la telesalud para abortar con medicamentos y a los envíos a domicilio por correo que obligan a los pacientes a viajar sin necesidad a un centro de salud—enfrentando barreras como el cuidado de menores, el transporte, el tener que tomar tiempo libre del trabajo, entre otros temas—solo para obtener medicamento;
  • Leyes que requieren que los proveedores vayan en contra de sus juramentos profesionales y mientan a sus pacientes, diseminando el mito del llamado “aborto reversible”, una declaración peligrosa y sin ética que no está probada científicamente, que fue creada por activistas antiaborto sin evidencia médica, y que además puede ser peligrosa para los pacientes;
  • Prohibiciones al aborto con medicamentos en las escuelas o en propiedades del estado, incluyendo las universidades, lo cual aumenta el estigma del aborto y limita el acceso al cuidado médico;
  • Requisitos de periodos de espera estipulados por el gobierno, ultrasonidos, y visitas de seguimiento en persona que no benefician la salud, que avergüenzan a los pacientes y que tienen un efecto negativo sobre la salud del paciente. El aborto es un cuidado esencial y de urgencia. Una demora de solo unas cuantas semanas podría provocar que un aborto sea completamente inaccesible. Las demoras también aumentan los costos, lo cual a su vez retrasa el aborto mientras los pacientes buscan la manera de tener los fondos para pagar;
  • Proyectos de ley de consentimiento informado que interfieren con la relación entre el personal médico y sus pacientes, ya que requieren que el médico provea al paciente información médicamente inexacta y prejuiciada;
  • Programas de registro y supervisión del estado que requieren que todos los fabricantes, distribuidores y proveedores de aborto con medicamentos se registren y estén certificados por programas de certificación de un rigor a nivel de la FDA, y que son regidos por las juntas de fármacos de los estados. Estos programas representan una supervisión sin precedentes a un régimen de medicinas que tiene un récord de seguridad comprobado.
  • Leyes de restricción dirigidas a los proveedores de aborto (TRAP, por sus siglas en inglés), que exigen reportes medicamente innecesarios cuyo único propósito es dificultar el aborto. 

El aborto con medicamentos puede ser una herramienta clave para que el cuidado de salud sea más equitativo ya que facilita el acceso al aborto a quienes lo necesitan más: las comunidades negra, latina, e indígena; las personas que viven en áreas rurales y desatendidas; y las personas con bajos ingresos. Junto a otras restricciones al aborto, las tediosas restricciones al aborto con medicamentos perjudican y profundizan las inequidades de quienes actualmente enfrentan barreras extensas al cuidado de salud fundamental. Aquí las prohibiciones al aborto con medicinas más flagrantes que hemos visto esta temporada:

  • South Dakota: Durante la sesión actual, South Dakota se convirtió en el primer estado en aprobar restricciones al aborto con medicamentos. El proyecto de ley está en espera de la firma del gobernador Noem, y eliminaría el acceso al aborto con medicamentos en el estado. El proyecto de ley fue creado según una reglamentación sin vigencia que requiere tres visitas en persona innecesarias para los que buscan un aborto con medicamentos.
  • Kentucky: Los legisladores de Kentucky están trabajando para limitar el acceso al aborto con medicamentos, como parte de un paquete múltiple de leyes que incluye varias restricciones. Las leyes propuestas requerirían que los nombres de todos los médicos que proveen aborto con medicamentos sean publicados en internet a través de un “portal de quejas” administrado por el estado, en donde además cualquier persona podría emitir quejas sobre los proveedores de aborto, exponiéndolos así al acoso de los extremistas antiaborto. Además crearían un programa al estilo de la FDA supervisado por la junta de fármacos del estado, dirigido a fabricantes y distribuidores de medicamentos, y a farmacias—exigiendo que se registren y certifiquen con el estado. Este paquete legislativo además requeriría la diseminación de la idea falsa de que el aborto con medicamentos puede ser revertido. Esta extensa y dañina legislación, la cual ha sido aprobada por la Cámara de representantes del estado, además apunta a requisitos de consentimiento de los padres, y al desfinanciamiento de los proveedores de aborto. 
  • Ohio: Una proyecto de ley presentado recientemente en Ohio prohibiría la telesalud para el aborto con medicamentos y requeriría con los pacientes visiten al médico en persona, 24 horas antes de recibir el medicamento. Además busca extender las limitaciones a fabricantes, distribuidores y proveedores de píldoras abortivas bajo un nuevo programa del estado operado por su junta de fármacos, como el programa propuesto por el paquete de proyectos de ley múltiple de Kentucky.
  • South Carolina: Los legisladores están considerando proyectos de ley que exigen a los proveedores de salud diseminar desinformación sobre el “aborto reversible” con mifepristona, una decepción patrocinada por el estado.
  • Iowa: Varios proyectos de ley para restringir el aborto con medicamentos fueron presentados en la legislatura de Iowa durante la sesión actual que aún podrían convertirse en ley. Dichos proyectos incluyen restricciones que requieren que el aborto con medicamentos sea dispensado en un centro de salud, o en persona; la fabricación, la distribución y la prescripción de píldoras para abortar estarían prohibidas completamente, clasificándolas como delito grave Clase C; y requisitos para que un proveedor de orientación sobre la salud mental, o un proveedor de terapia conyugal y familiar, provea información sobre alternativas al aborto. Uno de estos proyectos de ley propone que los centros que provean aborto con medicamentos cuelguen un letrero con información engañosa en cada sala de espera y sala de consulta. Los proveedores además tendrían que obtener una certificación escrita de cada paciente, confirmando que han sido informados sobre el “aborto reversible” y, al darlos de alta, tendrían que compartirles información sobre los riesgos del aborto con medicamentos, y proveerles una declaración falsa sobre el llamado “aborto reversible”. 
  • Tennessee: La legislación propuesta en Tennessee requeriría que el aborto con medicamentos sea provisto solo en persona, prohibiendo el envío por correo. La ley requeriría un periodo de espera de 24 horas antes del aborto y una visita de seguimiento en persona 14 días después, prohibiría el suministro del aborto con medicamentos en las escuelas, y exigiría la distribución de información falsa sobre el llamado “aborto reversible” y los riesgos generales del aborto. Los proveedores también tendrían que mantener al estado al tanto de todo.   
  • Wyoming: Los políticos en Wyoming están gestionando una prohibición total al aborto con medicamentos, que prohibiría la fabricación, la distribución, la prescripción, y la venta y transferencia de mifepristona y misoprostol. De ser aprobada, la ley entraría en efecto el 1 de julio. Wyoming ya ha aprobado durante la sesión actual una ley con cláusuals de activación que prohibe todos los abortos. 
  • Nebraska: Los legisladores de Nebraska han propuesto una ley que prohibiría el suministro de aborto con medicamentos por correo, y después de 49 días, mucho antes del estándar de 77 días de la industria o de los 70 días que especifica la etiqueta del FDA. El proyecto de ley además requeriría que el médico que provee el aborto radique un informe y que obligue a los pacientes a ser examinados en persona y efectuar una visita de seguimiento 14 días después del aborto. El proyecto de ley fue rechazado la semana pasada. 
  • Georgia: La legislatura del estado de Georgia está impulsando un proyecto de ley múltiple repleto de restricciones al aborto con medicamentos, que incluye prohibir el suministro por correo. Requeriría que los medicamentos solo sean suplidos por un médico cualificado que además tendría que hacer un examen físico y contar con credenciales sobre el manejo de complicaciones. El proyecto además prohibe el aborto con medicinas en las escuelas, e incluye lenguaje dañino e inexacto sobre el “aborto reversible”. Este proyecto de ley ya ha sido aprobado por el Senado de Georgia. 

Los intentos de los políticos de prohibir o restringir el aborto con medicamentos son irresponsables, van en contra de la ciencia y promueven agendas políticas personales que quieren controlar la vida del público. Las personas deberían poder abortar de la manera que mejor les parezca—ya sea obteniendo medicamentos en un centro de salud o en una farmacia, o recibiéndolos por correo. Planned Parenthood seguirá luchando para asegurar que todas las personas tengan acceso al cuidado de salud que necesitan y que se merecen—sin importar lo que pase.

Si planeas cubrir cualquier tema sobre el aborto con medicamentos o tienes preguntas generales sobre los proyectos de ley opuestos a los derechos abortivos, por favor contacta a alejan[email protected] or [email protected].